| Profiel van NiveRevoltijoFoto'sWeblogLijsten | Help |
|
|
10 november Un día más, un día menos
Nive
28 juli Hoy...cómo Juan Palomo...No voy a negar lo evidente, les echo de menos, claro, y mucho, muchísimo, pero ¡Qué egoísta me siento! Llorar por una marcha voluntaria y beneficiosa. Ni siquiera se me ocurrió pensar lo que realmente sería triste e insalvable y me ahogo en mi misma, ¿por qué? ¿Por qué avanzan en su independencia y viven? ¿Por qué se han convertido en personas adultas con intereses propios? ¿Y acaso es malo? Supongo que si hay algo malo en esto sea yo misma no aceptando aquello para lo que les eduqué. No quiero convertirme en alguien incoherente y sentirme mal por haber enseñado algo totalmente válido y, llegada la hora, no admitirlo. No, no lo merecen. 25 juli Mónica
Hace unos días que se fue y he llenado su correo de mensajes haciendo de él la conversación más cercana. De vez en cuándo vengo aquí y escribo tal y cómo si estuviese sentada a mi lado, tomando un café en esas mañanas sabáticas que a veces tenemos, y digo tenemos porque pienso recuperarlas en cuánto podamos, y le cuento lo que viene a mi cabeza en ese instante, absurdo o no, no importa, es tan sólo una forma de sentirla cerca. Y hoy, cómo siempre, cómo siempre vuelvo aquí a meterme en tu regazo y llorarte, querido espacio. Hace un tiempo, y para bien, no tengo duda de ello, se fue él y ahora ella y mi casa se ha quedado vacía, llena de recuerdos en las paredes, impregnada de esos años que me han dado todo, pero sin ellos algo de mi se pierde. Siempre pensando que los cambios podían ser buenos, pero ahora, el cambio duele, sólo duele…
09 juli Sopor No había un motivo aparente, llegaste tú, con esa mirada cristalina, Nive
14 juni "Joder"
Lo veía venir, pero me negaba a dejar que su idea se acercará a mi más de lo justo, Eran hipótesis, sueños sin fundamento creía yo, hasta que ayer salió de su habitación: -Mami, así me llama aún con sus años, he comprado un billete a París- me dijo. Supuse o quise suponer, ya que actué cómo Juan Palomo y su “yo me lo guiso, yo me lo como”, que hablaba de unos días vacaciones, pero no tardé en comprobar que estaba equivocada. No es así, ha decidido irse a vivir allí, al menos unos meses. No tengo demasiados datos. Mi mudez encubriendo la primera impresión hizo que tan sólo preguntase si cuándo se iba. -El día 22 de Julio. Quiero pasar mi cumpleaños aquí con vosotros- añadió. No ha hablado de tiempo, ni de si volverá, aunque en principio, parece que serán unos meses. Tan sólo quiere aprender el idioma y aquí, aunque es estudiante no le resulta fácil practicarlo. Ante mi silencio me abrazó y me costó no llorar allí mismo. Aún lo estoy asimilando. Nive 11 mei Sin lágrimasY cuándo se acaban las lágrimas ¿qué? ¿Cuándo tus ojos desérticos miran sin ver y ni una sola gota resbala por tus mejillas? ¿Cuándo los sentimientos siguen ahí, inmóviles, aprisionados en el tiempo y ya no son capaces de aflorar? ¿Cuándo el llanto te desgarra las entrañas hasta sangrar sin mostrar ni el más leve rasguño en tu piel? O, ¿cuándo los sollozos se esconden tras una mirada alegre que, encubierta, está rota de dolor, ahogándose detrás de tu mirada? Cuándo ya no te quedan lágrimas, gimes íntimamente sin llorar, Desvías tus ojos sin brillo, y sonríes cerrando la coraza, mirando al mundo impasible con sonrisa inerte. Nive
18 april Introversión
No puedo comprender tus pensamientos,
07 januari De nuevo !Chin chin!
Ya están todas vacías, limpias y expuestas en su lugar en la vitrina esperando el nuevo momento de chocar unas con otras, pero hasta entonces brillarán tranquilamente. Hasta los reyes han tomado su sorbo en la mayoría de las casas, que por cierto, menos mal que al usar cómo vehiculo camellos, no se tienen que regir en las normas de circulación establecidas, y ya se han marchado dejando a su paso regueros de momentos, que de nuevo llegarán el año próximo siguiendo la interminable luz de la estrella.
Todas menos las nuestras...Chin, chin..
Nive
09 december Perrengue“Perrengue” lo llama mi madre cuándo estás a disgusto hasta contigo mismo, chillas o protestas sin mucho sentido, pero eso hago en estos días. debido a ese malestar que te produce hasta ansiedad en algunas ocasiones, NO me gustan, no me gustan desde hace muchos años, por motivos justificados y sin justificar, que no todo tiene sentido en esta vida. Y desde hace algunos menos, las aguanto con reservas deseando que pasen esos días navideños que, aunque hay en ellos varios festivos, resultan interminablemente “familiares”, obligados, cansados, aburridos, irascibles, distantes… y más adjetivos que harían muy aburrido mi perrengue particular.
Aún así no dejo de intentar hacer llegar mis mejores deseos para todo el mundo en lo que queda de año y en los que nos queden por vivir. Nive 30 november Vaivén de mar
Nive
03 november Hilando caricias
No son palabras, no son necesarias. Son cánticos de vida al viento, disfrutando melodías dibujadas en cada sonrisa compartida, en cada mirada intuida, en cada abrazo que te protege y acuna cuando no hace falta, o justo cuando más lo necesitas y te cobijas dentro de esos brazos que te dan calor. Son lazos al aire deleitándose con un gesto sincero que llega cómo una suave brisa escribiendo mil notas que en un instante inesperado dicen mucho más que las propias palabras, gozando de esos encuentros breves pero tan intensos que no quieres que terminen, y te sumerges en ellos haciéndolos inmortales aunque duren segundos, o toda una existencia. Son cantares que descubren la ilusiones de los otros también en nosotros mismos, y consiguen compartirla sin más esfuerzo que el sentirse a gusto, recorriendo el camino juntos, salteando hoyos y piedras sintiendo como los pasos avanzan en un misma sinfonía, dándonos la serenidad y claridad de los que hacen que nuestra mirada brille, que sea tan clara y transparente que destaque por encima de los sueños perdidos entre bostezos de desidia, de las lágrimas derramadas que llenan ríos de llanto, y de los suspiros entregados a nubes de vacío humo, y vuelves a la serenidad cubierta de ilusiones renovadas y alegría, por el hecho de simplemente ser estar bien sin tener que justificarlo, convirtiendo estos pequeños momentos, en peldaños que un día más o menos cercano serán el vocabulario de un lenguaje secreto, que va forjando un nuevo mundo de realidades y sueños, llenando el libro imaginario de las páginas inexistentes, pero llenas de vida. Nive.
20 oktober Crecen y crecen
Sin apenas darme cuenta se ha hecho mayor y se ha ido. Está bien y contento en su nueva vida. La vida lógica y normal de un chico de su edad. Y yo también estoy contenta por él, porque sé de sobra que las cosas son así, y todo tiene su momento y el de él es este y de hecho, mil veces le he dicho aquello de: -“A ver si te echas una novia y te vas…” con la boca chica claro. Siempre me contestaba riendo: - “¿Estás loca, tengo contrato hasta los 40 y no pienso perdonar ni un día”, pero mira tú que ese día llegó. Conoció una chica y empezó a decir que en tres o cuatro meses se independizaba, y han pasado. Ya no vive aquí. No ha desaparecido, ni se ha ido lejos, ni he perdido su contacto, pero ya no alborota todo al entrar, ni roba bollos mientras cocino, ni gasta bromas, muy brutas, porque el esa así, ni, ni, ni.. Echo de menos sus abrazos mientras cocinaba y venía por detrás a tocarme el trasero, a pesar de lo que me enfadaba, o me hacía la pelota con mil achuchones para que se me olvidara aquello que no le interesaba, o conseguir algo que quería. Será porque hoy estoy sentimental, o porque soñé con él está noche y le veía lejos, demasiado para lo que me tiene acostumbrada, aunque siempre ha sido un poco dejado, que siento que con él se fue un poco de mi alegría. En fin, que tendré que esperar que venga y cuando sea así, abrazarle, achucharle, y tenerle todo lo que pueda para que me dure hasta que vuelva, cómo el turrón en Navidad, aunque espero que no tarde tanto. Ante todo, espero que sea feliz y todo aquello que emprenda funcione cómo espera. Nive
10 september Un pasado de dedos ensangrentados…Y los dedos, con el tiempo sanaron. Lejos quedaron las espinas clavadas en ellos desde la indiferencia y el ciego dolor del olvido.
Y aunque no escriben como antes de ir muriendo lentamente por las espinas clavadas en sus yemas, las cicatrices cada vez duelen menos y los ríos de lágrimas y tinta roja derramadas, se han ido secando para dar paso, poco a poco, a unos dedos que,
con altibajos, salen de la oscuridad y cobran fuerza día tras día, buscando en el horizonte el amanecer resplandeciente que reaparece delante de ellos, allí, al alcance de su propia mano, con solo estirar los dedos, esos dedos que vuelven a caminar aliviados..
Nive 29 juni Aunque no pueda serNo tenía que ser así, pero le impactó.
08 mei Escrito está
Querido papa, estoy delante de mi ordenador imaginando que…, ni siquiera sé que imagino. Desde mi coherencia sé que hace ya casi un año que no estás y que nunca leerás lo que escriba. No puedes hacerlo. Hoy pienso que debí mandar esta carta antes de que fuera tarde, o mejor, hacerme sentado a tu lado en todas aquellas ocasiones en que eras parte de mi vida y sin embargo, estabas allí sin más, por lo que no me paraba a pensar lo importante que eras y sigues siendo para mi, y mucho menos, a decirte todo lo que hoy pienso que no debí dejar guardado. Quizás rompa lo escrito antes de terminar, o tal vez quede en medio de los borradores sin final que guardo a menudo en mis archivos, pero ahora quiero escribirla. ¿Por qué? No lo sé. Sólo que quiero ordenar mis pensamientos, volver a tus recuerdos en los míos, ya que son lo único que tengo en este momento y hacer que sigas tan presente como hasta ahora. ¿Recuerdas el día que nos conocimos?. Yo no, no puedo tener conciencia de ello, aunque si de los años posteriores que fuimos compartiendo. Años en los que nunca te dije lo orgullosa que me sentía de ti y lo mucho que te quería. ¡Cómo me arrepiento! ¿Sabes? Siento rabia y dolor, tristeza… Tantos porqués sin resolver ante una situación tan rápida como imprevista. ¿Acaso pasamos algo por alto? ¿Algo que hubiese hecho que siguieses aquí? No, supongo que no. La muerte, envuelta en su capa negra, entró en nuestro círculo e implacable y caprichosa te atrapó en su halo de oscuridad sin más dilación. A ti, que aún tenías tanta vida y sobre todo tantas ganas de seguir aquí, se te llevó acunándote en su regazo hasta sucumbir en sus brazos. Aún hay momentos, en los que, pese a que mi cerebro es consciente de que todo acabó aquél día inolvidable que amaneció soleado, pero que fue uno de los más grises que recuerdo, me cuesta creer que todo fue cierto. Tú te fuiste cubierto de flores, envuelto en cenizas y acompañado de millones de lágrimas que impregnaron el aire con un violín que, de una forma tan emotiva que hacía estremecer hasta los árboles, también te daba su último adiós mientras impotentes, éramos los obligados protagonistas de una de las historias más triste. Mi corazón se niega a admitir está realidad que no consigue que te alejes de ninguno de nosotros, porque estás más presente desde esta ausencia obligada que en los días, en los que pasabas desapercibido ante nuestros ojos. Ahora pienso, aunque intento no pensar demasiado que, ojalá pudieras perdonarme por no hacerte participe de todo lo que nos acontecía, tanto como merecías. Y por supuesto, perdonarme a mi misma, por lo ingenua que fui, al pensar que tenía todo el tiempo del mundo para tenerte conmigo.
13 maart Grafías de abismoSi alguna vez te preguntas ¿quien fue?
Piensa en una mujer sin más, que se asfixió en su propio aliento. pero no por ello menos querido.
Fue una mujer simplemente,
con intención de vivir sin desperdiciar…
e ilusiones que abrigó día tras día. refugiándose en si misma sin salida.
Y sólo consiguió ver los años al pasar.
En la mitad de su vida, pensó ¿y para qué?
Como respuesta encontró su propio silencio. Estancada en sus días se había cansado. No halló la forma de seguir evolucionando, ni de dejar las nostalgias a un lado, para dar paso a nuevos caminos. No supo enfrentar miedos ni fantasmas , ni pudo recuperar el sentido de la vida. Únicamente se ahogó en su egoísmo.
Quizás murió en ese individualismo
y absentismo que no la dejó progresar,
regodeándose en heridas que no dejó cicatrizar.
Así que si alguna vez te preguntas ¿quien fue?
piensa en la obsesión y desasosiego de una mujer que fue esa persona, sencillamente esa mujer. que en su intento de conseguir..., se olvidó de existir. Nive
Grafías de cumbre
En construcción...
![]() 19 augustus MiseriasDeja pasar las horas en un rincón, hasta que la oscuridad invade la habitación. Acurrucada en su butaca se mece mientras las lágrimas corren por sus mejillas. Un dolor de cabeza espantoso y un zumbido constante en su nuca hace que apriete los ojos e intente sujetar su cabeza con las manos buscando alivio por leve que este sea. Mil imágenes se agolpan en su mente y las palabras parecen cobrar vida para golpear su cerebro martilleándolo sin descanso, y recordarle una y otra vez lo que piensa de ella, para que no olvide ni un instante la realidad de su vida.
|
Cuando estoy en la cama, me gusta tener la ventana abierta y notar la frialdad de la mañana. Me acurruco entre las sábanas, abrazada a mi almohada. Bajo tanto que tengo que encoger los pies para no salirme del colchón. En ese momento no pienso, disfruto.
No temo a la oscuridad ni la soledad consentida, en muchas ocasiones buscada. Me da miedo la claridad turbia que no te deja ver. Hago el ganso cuando estoy sola, bailo, hablo con mi gato constantemente, y en le baño muecas en el espejo mientras tengo necesidad de estar allí.
No tengo el mar cerca, pero a veces me parece olerlo y sentir en mi cara la brisa que llega desde el horizonte. No me gusta el sabor amargo de una mentira, ni el salado de las lágrimas, pero si esa dulzura ácida que queda en el paladar de la calma que llega tras una tempestad.
Algunas veces, intento recordar el primer momento archivado en mi mente y, dentro de un desorden ordenado, vienen a mi memoria minutos, segundos de vida, con sonrisas y color y algún llanto ya lejano. No recuerdo un pueblo, no tengo, pero si una ciudad llena de sol y calor que me acogía cada verano y que hoy, abre los brazos a mis hijos con la misma intensidad y calor.
Si está en mi mano doy. Comparto lo que tengo y comparto lo que soy. Exigente conmigo misma más que con los demás, estoy si me necesitas e intento ser honesta. Hablo hasta por los codos, sobre todo si estoy nerviosa, pero también me gusta escuchar. Y me atraen cada vez más esos silencios tranquilos en los que te sumerges y vuelves a acurrucarte en ti sintiendo esa bonita frialdad que recorre tu espalda.
No suelo pedir atención excesiva aunque en algún momento sea mimosa y como una gata busque caricias y arrumacos; en otros necesite oídos y hombros aunque pueda ser para un asunto trivial. Me siento segura sabiendo que “mi gente” está ahí.
Alegre en algunos momentos, no tanto es así en otros, pero siempre intento mantener al menos una sonrisa.
Tengo miedos, muchos; complejos, que hay momentos en que quisiera gritarlos y no soy capaz de articular ni una palabra.
Curiosa e impaciente, me gusta lo nuevo y desconocido. Intento avanzar y aprender al hacerlo. Me cuesta. A veces me escondo detrás del primer árbol y me ahogo en lágrimas que después seco. Cuando caigo me levanto; no siempre con paso firme y seguro, pero intentando mantenerme de pie aún cuando me tambaleo.
Esta tarde me senté en un parque mirando como los rayos del sol salían entre los árboles. Allí sentada como cuando era niña, con las piernas sobre el culo sosteniendo mi cara con las manos, miré como oscurecía poco a poco. Como la noche iba ganando terreno, las hojas de las ramas perdían su brillo y la arena se volvía gris a mis pies. Dejé vagar mi mente miando más allá de la inmensidad del cielo.
Vagó libre intentando organizar mis sentimientos, dando forma a estos pensamientos que son parte de mí. Y me tendió una mano para tener la certeza de que algún día, los sentimientos no dolerán y los pensamientos que aparecerán sin más, harán que en mis labios se dibuje una sonrisa dulce y entrañable. Tal vez, al principio sea simplemente una mueca, pero será el primer paso para dejar de llorar.
No me importa llorar porque son días tristes, pero también sé que mañana el sol saldrá nuevamente, los pájaros cantarán al amanecer en un precioso día tibio y soleado y las nubes se disiparán en el horizonte
En estos días he sentido rabia y hoy, estaba cansada. Quería sentarme y disfrutar de un rato en el banco de un parque cualquiera, sintiendo el abrazo de la noche y soñar, recordar, pensar... sintiendo el aire en mi cara, dejando pasar las horas, dejando pasar el tiempo.
Nive
A ellos, los menos nombrados pero no por ello menos importantes. En homenaje al padre. Esa persona que está, en muchas ocasiones en un segundo plano, pero que te da tanto como está a su alcance. No escatima en esfuerzos para conseguirlo y te quiere. Te quiere de una forma tan intensa que, aún con el paso de los años, se refleja en cada gesto hacía ti, en cada palabra, en cada mirada…
A ellos, que hoy, están ingresados y, como dije en una entrada anterior, enfermos y asustados, deseando que les recompongan (porque al final así son las cosas), y vuelvan a casa con un simple mal recuerdo.
A ellos, porque desde el principio, fueron parte de nuestras vidas. Esa vida que empezaba a formarse y, y de la mano, con una caminar acompasado y seguro nos ayudaron a crecer.
A ti papá especialmente, porque siempre parece más vigente la figura materna y sin embargo, has estado ahí día a día con el paso de los años. Aún sigues detrás, observando, cuidando, mimando..
A ti papá, porque solo puedo decir que eres y has sido un padre… mi padre, y te quiero.
Nive
|
|