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20 november
Deséame y verás cómo mis labios inmóviles te provocan anulando tu conciencia, haciendo que no puedas resistirte a morder esa boca carnosa que saboreas hasta desgastarla y te abrasa por dentro despertando tus más febriles instintos. Tócame y notarás cómo fluye la sangre en mis venas a borbotones, derritiendo a su paso mis sentidos, cómo mi cuerpo vibra en tus manos que, repiquetean la melodía del placer ansiado y mis muslos, oprimiendo pedazos de piel, te apresan en mí satisfaciendo tu afán por entrar la caverna oscura y excitante de mi ser. Cautívame y conocerás el mundo recóndito de mis entrañas alocadas, que despiertan para engullirte y sumergirte en el deseo más lujurioso, demoliendo distancias, aunando nuestros cuerpos en una explosión de sensaciones, llevándonos a ese universo de emociones compartidas llenos de placer. Apártate de mí y descubrirás la fiera oculta que en sus ansias de carne te atrapa, te seduce entre sus garras y te lleva de nuevo a ese mar de incoherencia, dónde las lenguas se devoran, el sabor a sal quema y, el aroma a fuego incendia nuestros cuerpos hasta quedar en cenizas.
Nive

10 november Frente al espejo, inmóvil y confundido, se observa fijamente con extrañeza, cómo si fuese la primera vez que lo hace. Escudriña cada arruga que el tiempo ha ido marcando en su rostro, toca su cabello plateado y pasea sus huesudas manos por esos ojos ajados y ausentes, dónde a duras penas llegan a sus sentidos, mientras se afeita cómo todos los días desde hace más de 60 años. Sabe perfectamente lo que tiene en sus manos, para qué sirve y que está haciendo, pero no reconoce esa cara que le mira insistentemente desde el cristal. Una voz al fondo del pasillo le entretiene, le saca de su abstracción intermitente y contesta. Quizás es esa voz conocida, ese soniquete tan familiar pronunciando su nombre, o simplemente el acto reflejo de sus sentidos, lo que le devuelve a la consciencia, o no, pero parece rebuscar en su memoria distorsionada el medio para volver, a veces del vacío, otras de ese pasado del que hace su presente sin previo aviso y le sumerge en la dificultad ilimitada que le consume día a día apoderándose de su vida. Dubitativo, sonríe ante el espejo que durante años le ha ido viendo envejecer y aunque perdido en su propia existencia, a veces desconocida, continúa automáticamente con su tarea, cada día más insufrible, siguiendo la rutina marcada por toda una vida, a ratos, olvidada. Una vida que, irremediablemente, día tras día, abre la ventana a ese profundo abismo que devorará su memoria hasta anular cualquier vínculo con la realidad y, ¿qué quedará dentro de esa mente dispersa entones? ¡Quien sabe! De momento, con su apatía habitual termina de arreglarse, se lava la cara y las manos y sale del baño arrastrando los pies. Se dirige lentamente por el pasillo, apoyándose con ambas manos a las paredes siguiendo la voz insistente que desde el fondo le llama. Apresura el paso dentro de sus posibilidades, aunque algo irritado por la insistencia de aquella mujer a la que intenta recordar, dispuesto a continuar el día. Mañana, tal vez, ya no sea capaz de hacerlo.
Nive

01 november
Obsesión sin razón,
Perdición.
Razón sin obsesión,
Cognición.
Razón con obsesión,
obcecación.
Razón sin razón,
destrucción. 16 augustus
He saboreado el vapor de la ducha y me he sumergido en su cálida nube, sin prisas, deleitándome con el resbalar de las gotas de agua tibia en mi piel que, lejos de refrescarme, han invadido de desasosiego mi interior. Impactada por el volcán que ha despertado en mí el agua, cepillo mi pelo ante el espejo, al que sonrío maliciosamente y salgo del baño haciendo notar mi presencia en el pasillo. Te asomas a la puerta y siento tus ojos acariciantes fijos en mi cuerpo. Un azote de ardor inunda mi vientre y retrocedo sobre mis pasos dejando que veas mi desnudez disfrazada bajo de un suave y transparente pareo mientras me dirijo al salón. Me sirvo una copa de vino y sentada espero que hayas entendido el mensaje. Me apetece jugar un rato. Paseo un dedo por el borde del cristal, pensando… Devoradora quizás… loba dispuesta a saltar sobre su presa, provocadora tal vez…, mimosa… No tardas en aparecer con la sorpresa en tu rostro que, rápidamente cambia y expresa tu deseo mientras te acercas sin dejar de mirarme fijamente. No quiero que te acerques y te empujo despacio manteniendo la distancia. Tu ceño se contrae y yo me regodeo divertida mientras te incito a hacerme un estriptis. Tiras rápidamente a mis pies uno de tus zapatos. Ahora eres tú quien sonríe y te balanceas ante mí mientras retardas tus movimientos haciendo que cada prenda caiga mi alrededor tan lentamente que me entran ganas de saltar y arrancarte la ropa, pero me mantengo inmóvil. Contemplo tu piel rosada, tu pecho erguido al descubrirse ante mis ojos iluminados por el deseo e intento notar hasta tu olor, ese que me atrae y hace que pudiera sucumbir en este instante. Vuelves a intentar tocarme. No te dejo y tu gesto protesta se hace notar, aunque expectante esperas y te dejas caer, sobre el frío suelo, completamente desnudo, a mi merced. Me acerco a ti, y allí, sobre el frío suelo juego contigo. Me buscas, te busco, nos encontramos, nos enlazamos intentando borrar una distancia inexistente en esa ansiedad apremiante que nos hace devorar pedazos de piel y fundirnos en el deseo furioso de apoderarnos de nuestros cuerpos que se dejan llevar hasta caer exhaustos. Crees que has ganado la partida y me miras al levantarme del suelo tras recobrar el aliento. Te tiendo la mano la mano, sonrío y dándomela, de nuevo asombrado, pero sin protestar, me sigues.
Nive

14 mei
¿Sabes? Nunca había vuelto a pensar en esa cama de la que me separaba lo menos posible, intentando mantenerte más cerca, en aquellos días de hace ya casi 3 años, Quise olvidarla desde el instante en que tan solo acogió la frialdad de tu cuerpo. Y hoy, no sé bien porqué ha sido su imagen la que me ha hecho volver a aquellos días.
Recuerdo cómo te dolía la espalda y yo, intentaba, cómo si eso fuese posible, que aquel maldito dolor desapareciera, paseando mis manos por ella.
Quise acaparar tiempo contigo, cómo si con ello pudiese mantenerte aquí.
Quise guardar tu sonrisa, tu olor, tu tacto, incluso tus lágrimas que rara vez podía ver y ese miedo que asomaba en tu mirada intentando pensar que todo era un mal sueño.
Quise que perdonaras todo aquello que había podido hacer mal y que supieses lo orgullosa que estaba de ti.
Quise tantas y tantas cosas, que me hacían sentir cómo había desaprovechado nuestro tiempo, cómo había dejado pasar los años sin demostrarte todo lo que significabas para mi.
Y una noche cómo otras tantas, hablamos y hablamos los tres, en aquella habitación, hasta sin gesticular palabra. Estaba enfadada con el mundo, rabiosa porque sabía que no nos quedaba tiempo, porque te ibas a ir queriendo vivir, porque no era justo, porque sabía que tendrías que enfrentarte al más duro momento de tu vida y tú seguías cuidándome. Era yo la que tenía que hacerlo, y no estaba preparada para ello. Me aferraba a ti, sigo haciéndolo día tras día.
No imaginas la falta que me has hecho desde entonces. Cuántas veces he necesitado tu apoyo, o tu consejo, o, porque no, esas visitas rápidas en la que, aparecías cómo si fuese de forma casual y me dabas ayuda hasta sin pedirla. Cuántas veces he visto lo poco que lo valoraba.
Y tú con tu muerte, me enseñaste una lección más de vida. No fue la última, no te creas, siempre están en mi mente muchas de tus enseñanzas, de tus valores, de tu forma de ver la vida, de ese “genio y figura” que tanto critiqué.
Pensé que aquel nefasto día en el que tuvimos que consentir tu inconsciencia permanente se acabó todo. Hoy sé que no fue así, que no te irás nunca, que viviré cómo siempre, acompañada de tus consejos, de tu cariño, de ti. Hoy sé que la ausencia no hace el olvido.
Ni siquiera sé si he sido capaz de expresar ni la mitad de lo que siento, pero después de mucho tiempo me he sentado aquí, cómo si estás letras pudiesen llegarte, cómo si al leer y releer lo escrito te estuviese diciendo al oído cuánto te echo de menos papá.
Nive
03 november
Abre los ojos, mírame.
No soy una silueta opaca,
Que apenas se distingue.
Ni una sombra deformada
que sin luz, se pierde.
De carne y hueso estoy viva
Si abres tus ojos un instante
Y me ves, no solo miras,
Verás mi interior expectante,
No me hagas pasar desapercibida
No me hagas sentir ignorada
Estoy pareada aquí, delante de ti,
Con sentimientos vivos y anhelantes
Y toda una vida que se escapa
ante unos ojos sin mirada.
No pierdas más tiempo,
Abre los ojos y mírame.
Nive

02 november
Nos contaron la mitad o menos de la realidad de la vida. El resto se aprende con el paso de los años, con el ir y venir de los días y, nunca todo.
Es absurdo pensar que uno de los sentidos de la nuestra vida es encontrar “nuestra media naranja”. Somos lo que somos, seres humanos con personalidad propia, y en caso tener a alguien al lado, distaría mucho de ser nuestra mitad. En todo caso debería ser el complemento mutuo, sin lacras ni lastres, cosa por otro lado prácticamente imposible a mi manera de ver, ya que cada cual, se muestra de formas diferentes dependiendo de la situación, y ésta dista mucho de la realidad una vez llegada la convivencia. En ese momento dejamos de respetar el espacio propio y privado de cada cual. Vidas diferentes que comparten un mismo habitáculo, la mayoría de las veces agradable, pero que termina siendo una jaula dorada, que se resquebraja día a día ante las responsabilidades, compromisos y demás situaciones incompartidas. Llega la anulación de uno de ellos y la “media naranja”, esa tan ansiada, deja de serlo para convertirse en el ácido jugo que poco a poco se agria y se va secando.
El mayor error es pretender que dos personas, dejen se serlo para convertirse en una sola e indivisible. La media naranja es, justo lo contrario, dos partes, con sus propios gajos, jugos y corteza, que nunca podría volver a ser una sola pieza. Si consiguiéramos unirla sin pretender pegarla sin más, tal vez habríamos ganado algo en el intento.
Nive
03 september
Dejando caer la fina arena entre los dedos, frente al mar, sin tiempo, sin horas, intento ver el horizonte Apenas se vislumbra salvo por las pequeñas luces de los barcos que faenan en la lejanía en esta madrugada en la que, el océano, aunque tranquilo, ruge con fuerza sobre la base de los cercanos acantilados, mientras la espuma de las aguas baña mis pies descalzos y el viento azota con decisión mi cuerpo zarandeándolo, hacia adelante y hacia atrás.
Sube la marea y mi ropa, amontonada a escasos metros, recibe la humedad del aire y de las olas que llegan majestuosas formando un vaivén continuo que se pierde al llegar a la arena para acariciarla y refrescar todo a su paso.
Y allí desnuda, me impregno del aroma del mar que, con sus olas mece las aguas, de su inmensidad, de su salitre pegada a mi piel, de la oscuridad de la noche, rota tan solo por alguna estrella lejana y la pequeña luna creciente, único reflejo en el agua, de la sosegada sensación que irradiaba su inmortalidad y llena todo mi entorno.
Nive 02 september ¿Loca? ¡No! O tal vez sí.
Si tenerte en mis días lo es, quiero olvidar mi cordura e inconsciente y vehemente llegar a ti.
¿Diferente? ¡Quizás!
Si vivir con mis sentidos y en mis sentimientos lo es, quiero tener a mi alcance esa desigualdad que me equilibra.
Nive

28 juli
No voy a negar lo evidente, les echo de menos, claro, y mucho, muchísimo, pero ¡Qué egoísta me siento! Llorar por una marcha voluntaria y beneficiosa. Ni siquiera se me ocurrió pensar lo que realmente sería triste e insalvable y me ahogo en mi misma, ¿por qué? ¿Por qué avanzan en su independencia y viven? ¿Por qué se han convertido en personas adultas con intereses propios? ¿Y acaso es malo? Supongo que si hay algo malo en esto sea yo misma no aceptando aquello para lo que les eduqué. No quiero convertirme en alguien incoherente y sentirme mal por haber enseñado algo totalmente válido y, llegada la hora, no admitirlo. No, no lo merecen. 25 juli
Hace unos días que se fue y he llenado su correo de mensajes haciendo de él la conversación más cercana. De vez en cuándo vengo aquí y escribo tal y cómo si estuviese sentada a mi lado, tomando un café en esas mañanas sabáticas que a veces tenemos, y digo tenemos porque pienso recuperarlas en cuánto podamos, y le cuento lo que viene a mi cabeza en ese instante, absurdo o no, no importa, es tan sólo una forma de sentirla cerca.
Y hoy, cómo siempre, cómo siempre vuelvo aquí a meterme en tu regazo y llorarte, querido espacio.
Hace un tiempo, y para bien, no tengo duda de ello, se fue él y ahora ella y mi casa se ha quedado vacía, llena de recuerdos en las paredes, impregnada de esos años que me han dado todo, pero sin ellos algo de mi se pierde. Siempre pensando que los cambios podían ser buenos, pero ahora, el cambio duele, sólo duele…
14 juli
A veces cierro los ojos
y tus párpados abrazan mis sueños,
los sueños se hacen susurros,
los susurros en mi cuello besos.
Los besos recitadores de vida
y las miradas enredan deseos,
abren pasiones y sentimientos,
enmarañados en el pensamiento.
Nive
09 juli
No había un motivo aparente, quizás tan sólo la ausencia de metas, quizás la falta de objetivos, quizás un día absurdo y tonto, en el que la melancolía me invadía, arraigándose a lo largo del día, aumentando la sensación de frialdad...
llegaste tú, con esa mirada cristalina, inundando la estancia de aire puro, y tu voz melosa y varonil vistió mi ánimo. Sentir tu aliento me atiborró de calor, tu susurro varonil despertó mi ilusión, y me hizo Salir de mi tedioso letargo.
Nive

27 juni
Desperté desnuda y sudada con la boca seca y una sed irresistible. Me dirigí a la nevera algo aturdida, desprendiendo una fragancia conocida, un aroma que me hacía sentir que habías estado conmigo. Bebí con ansía dejando resbalar por la comisura de mis labios restos de agua fría que recorrían mi cuerpo ardiente sin conseguir saciar mi sed de ti. Metí un hielo en mi boca y volví a la cama, acurruqué mi cuerpo desnudo entre las sábanas blancas aún calientes y, soñé e imaginé. Con los párpados bajados me dejaba ir buscando la situación en al que me desperté, intentando volver al momento en el que, a mi lado, me embelesabas. ¿O tal vez era sobre mí? No importaba, tan sólo sentía lo dichosa que era percibiendo cómo te paseabas por mi cuerpo, cómo te atraía el calor que emanaba mi piel, y cómo crecía mi excitación en cada rocé o, incluso, en los momentos en el que te separabas y el aire se filtraba entre nuestros cuerpos. Sentí la humedad de tu saliva en mi y el hielo que me habías robado de la boca recorriéndome hasta terminar derritiéndose en mi interior, haciéndome mover las caderas en un vaivén incontenible hasta sentirte hundido en mi intimidad sin previo aviso provocando gemidos ahogados en el satén.
Y Seguí soñando con las uñas clavadas en mi almohada envuelta en sábanas ansiosas e impacientes que buscaban signos de tu presencia, recreándome en cada una de la sensaciones que me invadían hasta perder la cordura sacudiéndome sumida en el placer que me embargaba y del que no quería salir. Mi respiración perturbada se contuvo un instante para disfrutarte y sentirte en lo más profundo de mis ansias.
Poco a poco mis ojos se relajaron y volví a abrazar la almohada suavemente buscando tu aroma. Te busqué y te miré en la distancia, encontrando mil excusas perfectas para buscar libertad siendo prisioneros de sensaciones.
Mi cuerpo arrugado entre sábanas blancas bajo de sus delirios y yo, de mis pensamientos para comenzar el día.
Nive
14 juni
Lo veía venir, pero me negaba a dejar que su idea se acercará a mi más de lo justo, Eran hipótesis, sueños sin fundamento creía yo, hasta que ayer salió de su habitación:
-Mami, así me llama aún con sus años, he comprado un billete a París- me dijo. Supuse o quise suponer, ya que actué cómo Juan Palomo y su “yo me lo guiso, yo me lo como”, que hablaba de unos días vacaciones, pero no tardé en comprobar que estaba equivocada.
No es así, ha decidido irse a vivir allí, al menos unos meses. No tengo demasiados datos. Mi mudez encubriendo la primera impresión hizo que tan sólo preguntase si cuándo se iba.
-El día 22 de Julio. Quiero pasar mi cumpleaños aquí con vosotros- añadió.
No ha hablado de tiempo, ni de si volverá, aunque en principio, parece que serán unos meses. Tan sólo quiere aprender el idioma y aquí, aunque es estudiante no le resulta fácil practicarlo.
Ante mi silencio me abrazó y me costó no llorar allí mismo. Aún lo estoy asimilando.
Nive 23 mei Creí que era el secreto mejor guardado.
Aquel que nadie conoce, que nadie sabe...
Y sin embargo, esta mañana la vi,
tras los cristales llenos de gotas.
Camuflaba sus lágrimas bajo la lluvia.
Pensó que aún mirándola,
el secreto de la lluvia perduraría.
Nive
15 mei
Como la vez anterior, se dejó acariciar con total pasividad y escuchó callada, fingiendo una exagerada atención o como si no oyera nada y pensara en otra cosa, las palabras intensas, atropelladas, que yo le decía al oído o a la boca mientras pugnaba por separarle los labios.
Hazme venir, primero- me susurró, con un tonito que escondía una orden- Con tu boca. Después, será más fácil que entres. No te vayas a venir todavía. Me gusta sentirme irrigada... Estuve largo rato con mis labios aplastados contra su sexo fruncido, sintiendo que los bellos de su pubis me cosquilleaban la nariz, lamiendo con avidez, con ternura, su clítoris pequeñito, hasta que la sentí moverse excitada, y terminar con un temblor de su bajo vientre y sus piernas... —Te vienes muy rápido —me riñó la señora Arnoux, jalándome los cabellos—. Tienes que aprender a demorarte, si quieres hacerme gozar.
Seguí leyendo…
Y, sin más, con la misma naturalidad con que hubiera encendido un cigarrillo, abrió las piernas y se tendió de espaldas, con un brazo sobre los ojos, en esa inmovilidad total, de concentración profunda en que, olvidándose de mí y del mundo circundante, acostumbraba sumirse a esperar su placer. Tardaba siempre mucho en excitarse y terminar, pero esa noche tardó todavía más que de costumbre, y, dos o tres veces, con la lengua acalambrada, debí parar unos instantes de besarla y sorberla. Cada vez, su mano me amonestaba, tirándome de los cabellos o pellizcándome la espalda. Al fin, la sentí moverse y oí ese ronroneo suavecito que parecía subirle a la boca desde el vientre, y sentí el encogimiento de sus miembros y su largo suspiro complacido…
Ensimismada en la lectura sigo…
qué delicioso y excitante era sentirla ronroneando, meciéndose, sumida en el vértigo del deseo…
(Travesuras de la niña mala -Mario Vargas llosa)

Y me pregunto mientras sujeto el libro en mis manos ¿Qué despierta el deseo verdaderamente? ¿Es excitante sentirse pisoteado, usado? ¿Despierta el placer el egoísmo y la pasividad de la persona con la que se supone que se comparte el momento?
Parece que él, en su papel de niño bueno, así lo confirma. Parece que aprendió a gozar de lo que le exigía una mujer aparentemente frágil y delicada.
Él, enamorado incondicional a través de los años y ella, ingrata recluída en si misma, ambos disfrutan de sus encuentros.
Vuelvo a la lectura, cruzo mis piernas en un pequeño roce que nota el fluir de la sangre, sujeto de nuevo el libro entre mis ahora acaloradas manos… y fijo la mirada en la página abierta, mi mente sigue en un mar de preguntas y en un laberinto de situaciones… sentimientos encontrados, siluetas excitantes, senos plenos, pezones erectos por el deseo, que, envueltos en la promiscuidad del instante, arrastran largos gemidos hasta quedar sin aliento, dejando a un lado los desplantes constantes y la dureza de su esencia para vibrar y estremecerse...
Nive

11 mei
Y cuándo se acaban las lágrimas ¿qué?
¿Cuándo tus ojos desérticos miran sin ver
y ni una sola gota resbala por tus mejillas?
¿Cuándo los sentimientos siguen ahí, inmóviles,
aprisionados en el tiempo y ya no son capaces de aflorar?
¿Cuándo el llanto te desgarra las entrañas hasta sangrar
sin mostrar ni el más leve rasguño en tu piel?
O, ¿cuándo los sollozos se esconden tras una mirada alegre que,
encubierta, está rota de dolor, ahogándose detrás de tu mirada?
Cuándo ya no te quedan lágrimas, gimes íntimamente sin llorar,
Desvías tus ojos sin brillo, y sonríes cerrando la coraza,
mirando al mundo impasible con sonrisa inerte.
Nive

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... ...antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
¡Hey, hey, sonríe! más no te escondas detrás de esa sonrisa...
Muestra aquello que eres, sin miedo. Existen personas que sueñan con tu sonrisa, así como yo. ¡Vive! ¡Intenta!
La vida no pasa de una tentativa.
¡Ama!
Ama por encima de todo, ama a todo y a todos. No cierres los ojos a la suciedad del mundo, no ignores el hambre!
Olvida la bomba, pero antes haz algo para combatirla, aunque no te sientas capaz.
¡Busca! Busca lo que hay de bueno en todo y todos. No hagas de los defectos una distancia, y si, una aproximación.
¡Acepta! La vida, las personas, haz de ellas tu razón de vivir.
¡Entiende! Entiende a las personas que piensan diferente a ti, no las repruebes.
¡Eh! Mira... Mira a tu espalda, cuantos amigos... ¿Ya hiciste a alguien feliz hoy? ¿O hiciste sufrir a alguien con tu egoísmo?
¡Eh! No corras... ¿Para que tanta prisa? Corre apenas dentro tuyo.
¡Sueña! Pero no perjudiques a nadie y no transformes tu sueño en fuga.
¡Cree! ¡Espera! Siempre habrá una salida, siempre brillará una estrella.
¡Llora! ¡Lucha! Haz aquello que te gusta, siente lo que hay dentro de ti.
Oye... Escucha lo que las otras personas tienen que decir, es importante.
Sube...
Haz de los obstáculos escalones para aquello que quieres alcanzar. Mas no te olvides de aquellos que no consiguieron subir en la escalera de la vida.
¡Descubre! Descubre aquello que es bueno dentro tuyo. Procura por encima de todo ser gente, yo también voy a intentar.
¡Hey! Tú... ahora ve en paz. Yo preciso decirte que... TE ADORO, simplemente porque existes.
Charles Chaplin

18 april
No puedo comprender tus pensamientos, no te interesa que acierte a percibirlos, y pueda intuir ni uno solo de ellos, que me lleve a entender tu obstinación por ese hermetismo que te acompaña. Prefieres estar a solas en tu mar, Sumido en ese vaivén de ofuscación, acariciar la noche en tu propia soledad y abrazar en silencio la terquedad. Nive
03 april
¿Y tú me lo preguntas? ¿Tú que formas parte de cada uno de esos momentos inexplicables que te embelesan y te trasladan en el tiempo hasta perder la conciencia? ¿Tú que haces que un solo roce erice mi piel e intente ceñirse a la tuya enguantando entre sudores y aromas la carne estremecida hasta los límites de nuestro propio contorno. Cómo explicar qué es hacer el amor, salvo sintiendo, sintiendo, sintiendo… contigo.
Cómo expresar en estas líneas inertes ese mar de sentimientos que se entremezclan como grandes descargas de luz y pasión, haciendo que hasta el más mínimo músculo vibre ávido de sensaciones, embargándote en un embrujo que te enreda suavemente en sus rítmicas oleadas de sangre ardiente, y bulle deseando mantenerse dentro hasta llegar a tus entrañas, y desencadenar una secuencia inacabable de jadeos y gemidos de gozo que se reflejan en tus ojos, que se manifiestan en los movimientos ansiosos que convierten cada caricia en algo nuevo, algo que parece inexplorado y te hace tener la generosidad más exagerada y a la vez el egoísmo más absoluto, deseando dar y tener al mismo tiempo.
Cómo decir con palabras que estás enjaulado en esa cárcel de placer en la que, la unidad perfecta te aprisiona con furia, y lejos de intentar huir, te adentras hasta los más recónditos rincones buscando renacer ese instante tan intenso en el que afloran los deseos más profundos y se descolocan todos los sentidos, nublando hasta los recuerdos, olvidando los perjuicios más arraigados para dar paso a ese torbellino de sensaciones que se abren a la lascivia y a la lujuria sin límites para encontrar y disfrutar de las ansias incontroladas que nos funde en un solo ser.
Y en esos soplos de aire yo sé, tú sabes, ambos sabemos que triste aquél que no llegue a disfrutar, aunque sólo sea por un instante en su vida de esas explosiones de placer y sentimientos.
Nive

29 maart
Luz, color, flores, sol…
la primavera ha llegado.
Con ella hierve la sangre,
Ropa ligera y destape…
¿y yo?
Preferiría seguir hibernado…
Con días cortos y noches largas.
Nive

23 maart
Hipnotizada por el vaivén del parabrisas conducía bajo la lluvia… Repentinamente un golpe seco y oscuridad absoluta. Intenté moverme pero era imposible. No sentía nada, mis ojos no se abrían, mis manos no conseguían alcanzar mis piernas, no las notaba. En mi cabeza iban y venían fotogramas oscuros y opacos y mi angustia crecía. No pude verlo. No vi cómo se echaba encima y, aunque intenté esquivarlo, fue tarde…
Di un volantazo que no evitó en absoluto la tragedia. El coche derrapó y en unos segundos caía grávido por el acantilado. Tuve miedo. Veía cómo el agua se acercaba a mí, hasta que espantada noté un tremendo golpe que me cortaba la respiración. El dolor era insoportable y tenía pánico.
No tengo conciencia del tiempo que transcurrió. Supongo que milésimas de segundos, pero vi cómo se amontonaba mi vida ante los ojos y recordaba mínimos detalles perdidos en mi memoria. Besos y abrazos pasaban ante mí, no sabía si despidiéndose, saludando, queriendo…
Y los recordé a todos y los vi recibiendo la noticia…Vi sus caras de incredulidad ante lo que escuchaban, y a Ziro ladrando y dando vueltas atolondrado intuyendo lo que pasaba.
Empecé a dejar de sentir esa humedad martirizante en los huesos y el dolor se atenuaba. Sólo quería dormir y no pensar en nada. Era consciente de que si me dormía no podría despertar y lo inacabado así quedaría, pero no intentaba abrir los ojos. Estaba relajada y ya no tenía miedo ni dolor.
Mis recuerdos se iban perdiendo, me llenaba de paz y la nada se abría paso ante mí.
De pronto una presión inaguantable en el pecho hizo que diera un brinco e intentará sujetar mi corazón desbordado. Pude mover la mano y oír debajo de ella mis propios latidos, llorando ante la contradicción de dormir o despertar. Y desperté.
Todo fue una pesadilla, tan real que, acurrucada entre mis sábanas con el cuerpo aún sudoroso y excitado, tengo miedo a dormirme y quedar encerrada de nuevo en mi propio sueño.
Nive
19 maart
Desde mi racionalidad sé que no existe, que es polvo si es que éste queda en el aire, pero... Cómo en otros muchos momentos estoy pensando en ti. En realidad, creo que desde que te fuiste no ha pasado ni un solo día sin que, cuándo no llegas a ellos sin más, te busque en mis recuerdos, para charlar y hable al viento que te envolvió de ese día a día que sigue pasando inexorablemente, a veces tan lento que me envuelve en su densidad aplastante, otras con una velocidad tan vertiginosa que hace que mire casi sin poder participar.
Hoy, abrazo de nuevo al aire buscando tus caricias en la brisa que me envuelve, y tu sonrisa en cada nube que, desde la lejanía, parece proteger cada rincón, Y está vez, lo hago sin lágrimas, sin una queja, ni un problema, rabieta, inquietud, ni pesadumbre… tan sólo agradecimiento y cariño. Quizás algo acongojada por esa inevitable ausencia, pero sonriendo feliz por haberte conocido y haber convivido tantos años, con tantos y tantos momentos que van y vienen en mi continuamente.
En este instante, miro desde mi ventana y espero que mis silenciosas palabras y el mar de sentimientos que me invaden, lleguen a ti a través del aire de este cielo, hoy soleado y azul intenso, parado ante mí abre su inmensidad, expectante, y qué allí dónde sientas lo mucho que te quiero.
Nive
16 maart
Escúchame, querida amiga.
¿Existe algo más impresionante que un árbol en gravedad cero?
Tiende sus ramas a lo largo de cientos de kilómetros hacia el remoto sol, ávido de su luz.
Pues sí, lo hay: el patetismo que oculta su gesto.
Anhela algo que jamás obtendrá, algo que, de alcanzarlo, significará su fin.
Y sin embargo persiste en su intento.
¿Comprendes ahora mi amor por él?
Nive

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